Descripción
Figura alegórica en hierro fundido perteneciente al conjunto tradicional de Las Cuatro Estaciones. Esta representación encarna El Verano, reconocible por su actitud ligera y enérgica, el movimiento sugerido en los ropajes y el gesto elevado de la mano, que evoca el calor y la luz propias de la temporada. El modelado del cuerpo, más expuesto que en las figuras del Otoño o Invierno, refuerza la idea de abundancia, vitalidad y plenitud.
El acabado presenta una atractiva pátina verdosa con toques de óxido, resultado natural del envejecimiento del hierro, que aporta carácter histórico y encanto decorativo. Su presencia es ideal para jardines, patios, estanques y espacios exteriores que buscan un toque clásico y simbólico.

